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HIPERTENSIÓN.-
El
consumo de arroz se aconseja a los hipertensos ya que una característica
de este alimento es su bajo contenido en sodio (5 miligramos en 100 gramos
de arroz) y viceversa, su elevado contenido en potasio (92 mg en 100 mg).
El consumo de arroz puede ser un importante instrumento para el control de
la presión arterial en los sujetos hipertensos, siempre que durante la
cocción no se agreguen dosis excesivas de cloruro de sodio. Numerosos
estudios hechos en Japón han demostrado una notable presencia de
actividad anti-hipersensitiva de algunos péptidos como "péptidos
bioactivos". Esta actividad anti-hipersensitiva ha sido observada en
una particular fracción péptica aislada del gluten del arroz y de la
prolamina del arroz. La acción de estos péptidos bioactivos (encontrados
también en otros alimentos) es inhibir la conversión de angiotensina I
en angitensina II, la cual determina un aumento de las resistencias
periféricas determinando una vasocostricción general. Los estudios que
actualmente se hacen son dirigidos a la búsqueda de la posibilidad de
utilizar estos péptidos con fines farmacológicos. El arroz parbolizado
contiene mayor cantidad de vitaminas y minerales y sobre todo
absorbe menos condimentos grasos durante la cocción. El consumo de arroz
parbolizado naturalmente tiene que estar comprendido dentro de una dieta
balanceada que, según las últimas indicaciones de la Asociación Inglesa
Contra la Diabetes, debería estar constituída de la siguiente manera: Carbohidratos:
55-60% del total del aporte calórico, la mayoría en azúcares
complejos, ricos en fibra con bajo índice glicémico. En el contexto de
una dieta pobre en lípidos, se permiten hasta 25 grs. de sacarosa,
sustituyendo una cantidad similar de calorías de orígen lípido. Lípidos:
30% del total del aporte calórico. Estos deben estar subdivididos de
la siguiente manera: 10% saturados, 10% poliinsaturados, 10%
monoinsaturados. Proteínas: 10 al 12% del aporte calórico total.
Se aconseja no superar estos porcentajes a fin de disminuir el riesgo de
nefropatías. Cloruro de sodio: 6 gramos. Fibra: 40 gramos.
Tomado
del diaro "IL Risicoltore", editado en Milán, Italia 2001 |
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