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El arroz
parbolizado es un aliado importantísimo de la salud
Las virtudes de un proceso mucho más antiguo de lo que muchos piensan,
aquel "HERVIDO" de los viejos tiempos. En el pasado existían
pocas armas para combatir la descomposición de los alimentos y el
tratamiento utilizado con el arroz en cáscara, de agua-calor-secado, les
dio buenos resultados, protegiéndolo por más tiempo de huéspedes
indeseables. En la actualidad el proceso industrial para obtener el parbolizado,
ha sido notablemente mejorado, gracias al empleo del vacío y la mejor
exposición al aire y al sol. Otra ventaja de la utilización del arroz parbolizado,
es la disminución de la absorción de las grasas. El parbolizado provoca
una gelatinización del almidón externo que reduce la penetración de los
condimentos grasos al interior del grano. Hoy lamentablemente se tiende a
ingerir más grasas que las necesarias; y de esta manera, el consumidor
que así lo desee, puede preparar un plato de menos calorías con este
tipo de arroz. Es necesario recordar que el aporte calórico de un plato a
base de arroz (o de pastas) depende no sólo de las calorías aportadas
por los hidratos de carbono, sino también por las aportadas por la
cantidad de grasas utilizadas, y esto es fundamental en los menús
hipocalóricos de los regímenes para adelgazar. Otra ventaja del empleo
del arroz parbolizado, es que confiere una mayor sensación
de saciedad por la proporción de fibra que contiene. Durante el proceso
de parbolización y debido a la acción del vapor de agua bajo presión,
permite el pasaje de las vitaminas de los estratos externos a aquellos
más internos. El característico color ámbar que asume el grano tratado
con este procedimiento es debido al enriquecimiento en complejo
vitamínico B. El arroz parbolizado no sirve solamente para preparar
"risottos" o arroz blanco tradicional, es también muy
recomendable para platos fríos, dulces, ensaladas y minestrones, opciones
todas válidas para una sana alimentación, rica en carbohidratos
complejos. Artículo extractado del periódico
"Il Risicoltore", editado en Milán, Italia. 2001 |
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